
La patrona en la plaza de toros de Almodóvar Foto: GACETA
Gabriel Jaime
La Virgen de Peñarroya vivió un evento histórico en la localidad de Almodóvar del Campo, con su participación en el Jubileo de las Hermandades Marianas con motivo del Año Jubilar Avilista, convocado por el V centenario del comienzo del ministerio sacerdotal de San Juan de Ávila. La jornada reunió a varias cofradías y a cientos de fieles llegados desde numerosos puntos de la provincia, que compartieron un momento de oración y devoción, y que culminó con una multitudinaria procesión y la consagración de la diócesis a la Virgen.
La patrona fue una de las elegidas para esta celebración, junto a Nuestra Señora de Lourdes de Ciudad Real, María Auxiliadora de Puertollano, Inmaculada Concepción de Herencia, Nuestra Señora de los Dolores de Calzada de Calatrava y Nuestra Señora del Carmen de Almodóvar del Campo. Al coincidir con su periplo de estancia en La Solana, fue la cofradía solanera la que dispuso y organizó todo el operativo, aunque también hubo presencia de directivos y autoridades de Argamasilla de Alba.
Directivos de la cofradía de La Solana y de Argamasilla de Alba delante de la virgen Foto: GACETA
La imagen viajó en su templete y el traslado se desarrolló cuidadosamente a primera hora de la mañana mediante un vehículo cedido por la empresa Los Pepotes. La noche anterior, la junta directiva había preparado toda la logística, ayudados por sus homónimos de la Cofradía de la Santa Vera Cruz y Virgen de la Esperanza y por la Cofradía de la Esclavitud de Jesús Rescatado. Por cierto, algo más de una veintena de portadores del nazareno solanero, fueron los que llevaron a la patrona en la procesión vespertina, repartidos en dos turnos de doce personas cada uno.
Tras su llegada a la plaza de toros de Almodóvar del Campo, donde se reunieron a todas las hermandades participantes, la Virgen de Peñarroya fue acicalada con su manto blanco sobre unas andas que fueron bellamente engalanadas con flores de colores. Otra hermandad solanera, la de San Sebastián, cedió las almohadillas para las citadas andas y las terminaciones de los varales.

La cofradía de la Virgen de las Angustias también participó Foto: GACETA
El jubileo arrancó con la peregrinación hasta la Puerta Santa, que estuvo presidida, como el resto de actos, por el obispo de la diócesis de Ciudad Real, Abilio Martínez Varea. Junto a él, y además de otros sacerdotes, estuvo omnipresente el párroco de San Juan Bautista, Oscar Casas. Después de la oración mariana y la impartición del sacramento de la Reconciliación, se celebró la solemne eucaristía concelebrada en la parroquia de la Asunción. La presidenta de la cofradía de la Virgen de Peñarroya de La Solana, Rosa Sánchez, tuvo el privilegio de participar en la eucaristía y de leer la primera lectura y el salmo.
Ante la amenaza de lluvia, que finalmente respetó los actos programados, el santo rosario se adelantó una hora sobre el horario previsto. El obispo presidió la ceremonia, acompañado por numerosos sacerdotes, desde un altar situado en el ruedo de la plaza de toros. Hasta allí llegarían las imágenes de las cofradías invitadas, que fueron presentadas en el transcurso de los misterios y cuyo traslado por el recinto fue amenizado por las marchas procesionales interpretadas por una banda de música. También intervino un coro con distintas composiciones musicales.

Momento de la salida de la Virgen de Peñarroya en procesión Foto: GACETA
Multitudinaria procesión
Concluido el rosario, partió el desfile procesional que arrancó en la misma plaza de toros y concluyó en la parroquia de la Asunción. Primero desfilaron algunas cofradías marianas precedidas por sus respectivos estandartes. Una de ellas fue la Cofradía de la Virgen de las Angustias de La Solana, con su presidente, Francis Naranjo, a la cabeza, junto a otros compañeros de su junta directiva.
Después, llegaría el turno de las cofradías que desplazaron sus imágenes al evento. La Virgen de Peñarroya, fue una de las más vitoreadas por los numerosos solaneros y solaneras que quisieron acompañarla. Además de un autocar, fletado por la propia cofradía, acudieron muchas personas más en vehículos particulares, que exclamaron los clásicos vivas a la madre y al chatillo durante todo el itinerario.

Rosa Sánchez intervino en la eucaristía matinal Foto: GACETA
La noche concluyó con la consagración de la diócesis a la Virgen María y las palabras del obispo Abilio Martínez Varea. Así terminó el primero de los tres encuentros jubilares organizados por la Delegación de Hermandades y Cofradías. El próximo se celebrará el 20 de febrero, y estará dedicado a las hermandades de Pasión, con la participación de la Cofradía de la Esclavitud de Jesús Rescatado de La Solana. Todavía quedaría uno más, programado para el 10 de abril, que estará dedicado a las cofradías de gloria y sacramentales.
Una experiencia muy satisfactoria
Concluida la jornada, la presidenta de la Cofradía de la Virgen de Peñarroya, Rosa Sánchez, se mostró satisfecha y jubilosa. “Mi valoración es muy buena, hemos vivido momentos muy impresionantes y muy intensos”, declaró a Radio Horizonte. Y no sólo hablaba en primera persona, sino que reflejaba lo que otros solaneros le habían transmitido a lo largo del día. “La gente que nos ha acompañado ha llorado y la disfrutado mucho”, apostilló. En este sentido, la presidenta se acordó de todo el pueblo de La Solana. “Que sepáis, que en todo momento habéis estado aquí presentes con nosotros, con ese gozo y alegría con la que lo hemos disfrutado”. Sánchez agradeció personalmente la colaboración de cofradías, hermandades, empresas y personas a título particular que habían colaborado con la patrona y que se acercaron a compartir este momento histórico con ella.

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